Cama y cuento

Cama y cuento (cama y cuento.jpg)

Autor: MOURE, Gonzalo
Ilustradora: SERRANO, Lucía
Publicación: Anaya, 2010
Páginas: 72
ISBN: 978-84-667-9299-8
Edad recomendada: A partir de 8 años

 

Malva es una niña despierta, llena de imaginación y cabezota. Para ella el mejor momento del día viene precedido de las palabras cama y cuento. Cuando su madre las dice suenan como un abracadabra, como una contraseña que da paso a un momento de complicidad e intimidad que sacia su deseo de aventura y de imaginación. Los cuentos que le cuenta su madre antes de dormir sumergen a Malva en el mundo de los sueños como si de una prolongación de los mismos se tratase porque sueña con los personajes y lugares de los cuentos oídos. Siente lo mismo que uno de los personajes que conoce, el delfín, cuando dice: “son tan hermosos mis sueños que a veces, cuando estoy despierto, juego a que estoy soñando”.

Sin embargo, desde que Malva aprendió a leer, se le acabó la suerte; todo cambió. Sus padres quieren que ella lea sola. Además, las ocupaciones y el cansancio de sus padres han hecho desaparecer ese momento mágico. Malva echa terriblemente de menos las palabras, los cuentos, los sueños que evocaba su madre, y en ocasiones también su padre. Y se lamenta expresando “los sueños parecían estar atados a tus cuentos”.

Pero Malva, que no se rinde, es ingeniosa y trama una idea. Un día que los padres pusieron la excusa del cansancio para no leerle un cuento fue ella la que reaccionó diciendo que si estaban cansados, ¡a la cama! Los padres sorprendidos acabaron cediendo y fue entonces cuando Malva comenzó a narrar su propia historia precedida de las palabras cama y cuento. En un principio, hizo sentir a sus padres cierta culpabilidad, pero las palabras aliviaron y acunaron a sus padres adentrándolos deseosos en el mundo de los sueños. Así fue como la madre, al despertar, comprendió lo importante que es el momento de “cama y cuento” para Malva.

Este hermoso relato está compuesto de cuatro capítulos que se entrelazan entre sí. La expectación del final de cada capítulo da lugar al encabezamiento del capítulo siguiente.

Es una historia narrada a dos voces; la de la niña y la madre. Cada una nos cuenta la misma vivencia con dos miradas e interpretaciones que terminan convergiendo. En los dos primeros capítulos es Malva la que expresa lo que para ella supone el rato compartido en torno a los cuentos y la tristeza que siente cuando los pierde, llegando a sentirse culpable por ser mayor, lo que implica que ella lea sola. En los otros dos capítulos es la madre la que recuerda cómo surgió la idea de Malva y en primera persona nos hace sentir de manera muy cercana y estremecedora el extraordinario vínculo afectivo que se establece entre padres e hijos cuando se comparten historias.

Estamos ante un libro que no es sólo para niños y niñas sino también para padres y madres. Llega directo al corazón y suscita la continuidad de esos momentos de historias compartidas también cuando los niños y niñas ya saben leer. La infancia se extiende más allá de los límites del aprendizaje de la lectura y debemos esforzarnos porque sea una etapa de calidad que permanezca en su recuerdo con gratas emociones compartidas. Como afirma el autor al final del libro “Leer esta muy bien, pero compartir la lectura es aún más necesario”.

Gonzalo Moure, con la sensibilidad exquisita que le caracteriza, consigue hacer cómplice al lector provocando un torrente de sensaciones. Las ilustraciones de Lucía Serrano ambientan deliciosamente el mundo onírico y real de Malva y su familia.