El plan de igualdad del CEIP Reñidero se pone en marcha

El Plan de Igualdad arranca de nuevo en el Reñidero. Este curso hemos iniciado nuestras actividades con una efeméride que ya trabajamos el curso pasado.

El 1 de octubre de 1931, Clara Campoamor defendía ante unas cortes predominantemente masculinas el derecho de la mujer al voto. En un momento en el que las mujeres eran políticamente elegibles, Campoamor y Victoria Kent mantuvieron un encendido debate en las cortes, que finalmente se cerraría con la aprobación, por primera vez, de la posibilidad de las mujeres de ejercer su derecho al sufragio.

Desde el Plan de Igualdad siempre apostamos por dinámicas que hagan que el alumnado viva, experimente, las situaciones de desigualdad. Por eso hemos repetido el experimento realizado el curso anterior, esta vez con el alumnado de 4º de Primaria. En asamblea, hemos propuesto votar en grupo los juegos para el recreo de la semana. La tutora ha ido nombrando deportes o actividades pidiéndoles que se pronunciaran. Cuando los niños del grupo han empezado a levantar la mano, se les ha dicho que no podían votar. Se han sentido incómodos, pero la  dinámica ha continuado. Se han seguido proponiendo juegos e impidiendo votar a los niños. Al final, se ha puesto en común el juego más votado, explicándoles que a partir de ese momento, sólo podrían jugar a lo que las niñas de la clase habían elegido.

Ante mi sorpresa, al preguntar si les parecía bien la situación, se han mantenido en silencio. Sólo un alumno ha hecho un comentario muy significativo del nivel de empatía de esta clase: “Normalmente las niñas se fastidian cuando nosotros jugamos al fútbol, así que no me parece mal que nos fastidiemos ahora nosotros”. Sin embargo, y como en general no se trata de fastidiarse ni de conformarse, el resto de niños empezaron a protestar. Y ante la evidente injusticia de la situación, les hablé de lo duro que es no poder decidir ni pronunciarse acerca de lo que pasa en tu vida, en sociedad, no poder hablar ni ser representada.

Y ahí surgió la figura de Clara Campoamor. A pesar de ser el nombre de una de las calles anexas al colegio, no conocían el nombre. A través de la narración de una pequeña biografía y su papel en la historia, reconocieron la importancia de esta increíble mujer. Después reflexionamos sobre una de sus frases más famosas: “La Libertad se aprende ejerciéndola”, y elaboraron un pequeño trabajo individual que ha quedado expuesto en el aula. La figura de Clara Campoamor no debe desaparecer nunca de nuestra memoria. Desde el Plan de Igualdad del Reñidero, un año más, la tenemos presente.