Centros educativos unidos por el ajedrez

El Proyecto Intercentro “Unidos por la Paz” de la Red Andaluza Escuela: Espacio de Paz, ha llenado un pabellón deportivo con niños y niñas jugando al ajedrez.

Noventa alumnos de entre 3º de primaria y educación posobligatoria (bachillerato y ciclos formativos), de los trece centros, reunidos en el pabellón deportivo del IES Picasso con un objetivo: desarrollar la final del III Torneo de Ajedrez del proyecto

Ocurría ayer 30 de marzo.  Algunos acudieron con la emoción de la primera vez y otros repitiendo experiencia, todos, con el nerviosismo propio de la competición y la responsabilidad de representar a su centro. Por tercer año consecutivo se desarrollaba la final de un proceso que se comienza cada año, a principio de curso, con la inscripción en el campeonato de ajedrez del colegio o el instituto.

Los responsables del proyecto intercentro vieron en su momento, el valor que el ajedrez podía tener en el crecimiento personal del alumnado y en la mejora de la convivencia de los trece centros que lo componen. Es un deporte que desarrolla valores de respeto, aceptación de normas, reconocimiento de las propias limitaciones, control de impulsos, pensamiento reflexivo, estratégico y predictivo… Un deporte que desarrolla la mente y el alma.

Cada centro organiza su propio torneo, potenciando la suma de chicos y chicas que se deciden a aprender este interesante juego. Se organizan en el recreo. Se compaginan momentos de aprendizaje, partidas amistosas y la competición que seleccionará a dos representantes de cada centro en cada categoría.

Ayer era el gran día. Los noventa seleccionados se reunían a las nueve de la mañana en el IES Picasso que este año ha sido el anfitrión del encuentro. La final se desarrolla en el pabellón deportivo del centro donde se han dispuesto sillas, mesas, y los 45 tableros y relojes que un año más a aportado Sergio Caballero, miembro de la Federación Malagueña de Ajedrez, que de forma altruista y como AMIGO del proyecto, todos los años nos regala su experiencia y capacidad para organizar el evento.

Seis rondas siguiendo el sistema suizo, en el que los participantes comienzan enfrentándose de forma aleatoria y son, los resultados de cada partida, los que hacen que se vayan igualando los rivales según su nivel de competencia. Lógicamente, las 45 partidas terminan en tiempos distintos y esto permite que los chicos y chicas se relacionen entre si esperando las listas que definen su puntuación y su próximo rival.  Estos tiempos de espera dan lugar a conocerse y valorarse al margen del barrio o centro de procedencia, la edad, el sexo, la nacionalidad, el credo…. Todos tenemos algo en común: nuestro proyecto “Centros Unidos por la Paz” y nuestra afición, el ajedrez.

Al final de la mañana la entrega de diplomas a los ganadores, tres por categoría, provoca tremendas sonrisas y la admiración de todo el pabellón hacia niños que probablemente no destaquen en otros aspectos pero que aquí han sido capaces de ganar a otros, mucho mayores que ellos, o como ayer, a una niña de 3º de primaria que tuvo durante un rato “en jaque” a un alumno de bachillerato, aunque finalmente perdió la partida.

Con todos ellos, un equipo de docentes satisfechos por el resultado de un trabajo coordinado, a veces difícil de cuadrar con la dinámica del centro, pero que da sus frutos. Hemos vivido una gran experiencia, hemos aprendido y crecido como personas y hemos puesto un granito de arena más, para conseguir un mundo mejor, más igualitario y justo en el que poder ser felices haciendo felices a los demás.