El próximo 20 de noviembre se celebrará la Feria de juegos organizada por el Proyecto Unidos por la Paz

logo mapa andalucia interculturalidadMás de 300 alumnos y alumnas van a participar en esta feria de juegos organizada por el Proyecto Unidos por la Paz, que dentro de la Red Andaluza “Escuela: Espacio de Paz” desarrollan conjuntamente once centros de Málaga, públicos y concertados y que coordina el IES Picasso. En grupos de 12 o 14 personas, desde 2º de Primaria a 2º de la ESO, y de los once centros, recorrerán, representados en el patio del colegio de Gamarra, los cinco continentes. Conocerán juegos como el “Mbube Mbube” de África, el “Yaaltjihutu” de China, el “Ajutatut” de los Indios Inuit de Canadá-Estados Unidos, las “Palabras Encadenadas” de Rumanía, el “Sigue a La Madre” de Nueva Zelanda y muchos otros.

La feria de juegos está organizada a partir de una investigación sobre juegos del mundo realizada por alumnado de 3º y 4º de ESO del centro anfitrión. Estos alumnos/as dirigirán los juegos caracterizados según el continente o país de origen. Además contarán con la implicación del alumnado del Ciclo Superior de Educación Infantil de las Trinitarias que acompañará a cada grupo de participantes en todo el recorrido. Los/as participantes se llevarán de recuerdo un pasaporte de juegos y un manifiesto para leer en su centro.

lapiz escuela de paz“De 2º a 2º Jugando por el mundo” no es más que otro granito de arena que sumar al trabajo que día a día se realiza en la escuela en relación con la convivencia y la interculturalidad y desde la perspectiva del alumnado que asiste a nuestras aulas. El objetivo siempre es el mismo: mejorar actitudes, construir conjuntamente valores que nos permitan vivir en paz. Y este año han querido hacerlo centrándose en un derecho fundamental para los más pequeños: el derecho a jugar. En todos los continentes, en todos los países, e independientemente de religión, cultura, nivel económico, o color de piel; los niños y niñas del mundo, incluso los no tan niños/as, deberían tener garantizado el derecho a jugar.

El grupo de centros asegura que la gastronomía, el folclore, la música, las lenguas, las tradiciones y el juego en este caso, no son más que una excusa para conocernos como personas y perder el miedo al otro, una forma de compartir para enriquecernos mutuamente, un espacio para sentirnos reconocidos en la diferencia. Un tiempo para vivir experiencias que nos hagan sentirnos incluidos, respetados, apoyados, una ocasión para el diálogo con el que compartir nuestras penas, nuestras alegrías y nuestra esperanza. En definitiva un modo de emprender proyectos comunes que le den sentido a nuestras vidas. Para ellos, los niños, una forma de llegar a hacer, independientemente de su origen, raza, religión o color de piel, lo que más les gusta y necesitan: Jugar.